En los tiempos que corren, sin tiempo para el sosiego y la razón, he querido fijarme en los consejos que el Emperador Amarillo da en el capítulo 78 del Nei Jing Huan Di, sobre lo importante que es un buen diagnóstico antes de aplicar cualquier tratamiento, y sobre todo, el estado de equilibrio que ha de tener el médico para poder realizar un  diagnóstico certero:

“Si el resultado no es perfecto, es debido a su incapacidad de concentración de su espíritu, su voluntad y su pensamiento no están atentos, su interior y su exterior están descoordinados, por ello se presenta la duda y el peligro” (***) “Su tratamiento será reprochable y su actividad profesional censurable; por ello cuando no se es capaz de tratar de acuerdo con la razón, y se carece de la destreza requerida, es imprudente pretender aplicar un tratamiento para curar”

El Nei Jing es el Canon de Medicina Interna de Huang Di, el primer clásico de la medicina china antigua y representa la base para la investigación y el desarrollo de diversas teorías posteriores de la Medicina China.  Todas las diferentes ramas y escuelas de la MTC a lo largo de la historia encuentran sus fundamentos en el Huangdi Neijing.

Sobre la época en que se escribió el Huang di Neijing, existen diversas opiniones. Tomando en consideración los datos de que se dispone en la actualidad, se ha llegado a la conclusión de que no fue escrito en una fecha determinada, sino a lo largo de toda una época. Al analizar la ideología vertida en el texto, la técnica, los datos históricos, el estilo literario y algunas reliquias desenterradas (por ejemplo, la tumba de Mawangdui), se ha determinado que algunos capítulos se escribieron desde la época de los Reinos Combatientes (475-221 a.C.) hasta los primeros años de la dinastía Han del Oeste (206 a.C a 90 d.C.), pero es posible que la estructuración del libro se realizara en la mitad y finales de la dinastía Han del Este (25 a.C. a 220 d.C.).

El Huang di Neijing,  es una de las obras más antiguas de China existentes hoy día. Se trata de un clásico relativamente sistemático y completo, en el que se resumen los avances médicos de la antigüedad y se establecen y sientan las bases del sistema teórico de la medicina tradicional china.

Está redactado a modo de preguntas y respuestas del Emperador Amarillo y de sus ministros.

En la actualidad, su sistema teórico-médico, sus conceptos y principios terapéuticos tienen un inestimable valor tanto para la investigación teórica de la medicina tradicional china como para la utilización en la práctica clínica, la cual se basa en el Bian Zheng Zun Zhi,  “tratamiento acorde con la diferenciación de los síndromes”.

Capítulo 78

Sobre 4 Signos de Negligencia (Zhéng Sì Shī Lùn)

Huáng Dì estaba sentado en el Vestíbulo Luminoso y Léi Gōng tomó asiento para asistirle.

Huáng Dì dijo: “He intercambiado libros con usted y está versado en numerosas materias, ha examinado el significado de los libros clásicos, como resultado ¿que éxitos ha obtenido y en que ha fracasado?”

Léi Gōng dijo: “He aprendido de mi maestro siguiendo los clásicos, sus explicaciones son perfectas, pero a veces obtengo éxitos y a veces fracasos; por favor deseo que me explique a qué es debido.”

El Emperador dijo: “Es debido a su juventud, su juicio aún es heterogéneo. Hay 12 canales principales y 365 ramas colaterales en el cuerpo humano, perfectamente conocidos y localizables en todas las personas en los que el médico puede aplicar tratamiento. Si el resultado no es perfecto, es debido a su incapacidad de concentración de su espíritu, su voluntad y su pensamiento no están atentos, su interior y su exterior están descoordinados, por ello se presenta la duda y el peligro.

Diagnosticar sin conocer la teoría yīn y yáng, de lo conforme y lo contrario, es la 1ª negligencia en el tratamiento.

Abandonar las enseñanzas del maestro es temerario y lleva a malinterpretar las técnicas; hablar absurdamente del dào, alterar la naturaleza de los resultados, usar imprudentemente la aguja de piedra, castigando el cuerpo del enfermo, es la 2ª negligencia en el tratamiento.

No evaluar la condición económica del enfermo, su relevancia o humildad y ocupación, su delgadez u obesidad, su estructura física, fría o caliente, su indisposición para la comida o bebida y sus preferencias, su incapacidad para distinguir el coraje o cobardía del enfermo, su desconocimiento de la comparación de las categorías, es suficiente para confundir la naturaleza de la enfermedad, debido a su insuficiente perspicacia, es la 3ª negligencia en el tratamiento.

Diagnosticar la enfermedad sin considerar su tratamiento, sin indagar sobre su comida y bebida, y sus excesos en las actividades en su vida diaria o su ingestión de drogas o venenos, y sin preguntar antes, servirse súbitamente del cùn kǒu (orificio de los pulsos, sobre la arteria radial), ¿qué enfermedad puede ser capaz de diagnosticar?; su diagnóstico carecerá de sentido, tosco y pobre, es la 4ª negligencia en el tratamiento.

Por ello, el lenguaje de algunos médicos de bajo nivel es tan exagerado como galopar 1000 lǐ (1 lǐ = 500 metros), no distinguen el pulso chǐ [pie, proximal] del pulso cùn [pulgar, distal] o no los consideran, incapaces de diagnosticar la situación de la persona, ¿cómo pueden tratar según el dào?, ¿cómo preservar el análisis del cùn kǒu, si no se diagnostica el pulso de los 5 órganos, donde puede percibirse el comienzo de la enfermedad?, su tratamiento será reprochable y su actividad profesional censurable; por ello cuando no se es capaz de tratar de acuerdo con la razón, y se carece de la destreza requerida, es imprudente pretender aplicar un tratamiento para curar, es estúpido y vano.

¡Ay!, ¡cuán profundo y oscuro!, ¿quién conoce del dào?, ¿quién la importancia del dào?, ¿quién puede imitar el clima, o combinar los 4 mares?; aun el que desconoce el mandato del dào estará sometido a su aplicación de la alternancia de luz y oscuridad.”

Juliana Guzmán

Acupuntora y homeópata

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