Esta mañana me he encontrado un gesto elegante de amabilidad.

Al salir del portal de casa había un tipo arreglando la cerradura de la puerta y me pidió fuego. Saqué el mechero y se lo pasé y tras alumbrar su pitillo me ofreció cogiera uno del paquete. Decliné su ofrecimiento ya que fumo liadillos y seguí mi camino tras darle las gracias. Este pequeño gesto de elegancia, reciprocidad y amabilidad me gustó mucho y me he parado a pensar en otros actos de este tipo que por desgracia o ya no se ven o se ven muy poco. Así que aquí os dejo unas PEQUEÑAS PÍLDORAS DE AMABILIDAD

1. Que el conductor del autobús te salude por la mañana o al menos…que responda a tu saludo. Ya casi nadie se saluda.
2. Que el camarero del bar donde llevas unos días desayunando de repente te plante sin decir nada tu desayuno habitual. La elegancia del gesto de ser tratado como alguien al que se empieza a conocer.
3. Que un compañero lleve unos pasteles a la oficina porque es su cumpleaños.
4. Que una mujer se siga sintiendo halagada por dejarla pasar antes y que te devuelva una sonrisa en lugar de una mirada donde te lanza un silencioso !machista! (por cierto también dejar pasar primero a los hombres…y también esperar un gracias o una sonrisa)
5. Que cuando alguien decide invitar a unas rondas o a una cena lo haga discretamente pagando sin que el resto se entere, sin hacerse notar. La sorpresa de la invitación sin el pavoneo del hacerlo.
6. Que alguien se resista a criticar a otro (ausente) en una charla aun cuando el resto le empuja a hacerlo.
7. Que se trate de protagonista a ese invitado desconocido que llega a una fiesta o reunión donde no conoce a nadie.
8. Que se eviten palabras como “follar” o “cagar” que hacen daño a los oídos (cierto puritanismo del lenguaje. Muy subjetivo, lo sé). Hay que cuidar como hablamos…!COÑO!
9. Que alguien se levante de la mesa a saludar al que llega. Sea o no sea amigo.
10. Que notes que te dejan hablar y escuchar tu opinión y no ver que la persona está solo pensando en su respuesta sin escuchar nada de lo que estás diciendo.
12. Ver la valentía del que no permite la mala educación y se lo hace notar al que falta pero ver también que se evita el conflicto de una injuria de alguien conocido callándose y no queriendo quedar por encima. La inteligencia de frenar el impulso, de pegar un puñetazo en la mesa o de gritar mas fuerte.
12. El gesto del que entiende el mensaje de un lo siento y no insiste en obtenerlo mas de una vez.
13. El que te devuelve un euro que le dejaste hace ya ni te acuerdas o al menos lo intenta. El gesto vale mas que ese euro que seguramente no aceptarás.
14. Notar que un posible cliente al que acabas de ir a visitar por primera vez te recibe como si estuviese recibiendo a sus propios clientes (el mundo de la empresa. Algún día escribiré sobre ello)

Pequeñas cosillas que se van perdiendo a la que cada vez se da menos importancia. Gestos que sin pretender entrar en moralinas, relato aquí porque al menos a mi me hacen sentir bien con quien me los ofrece. Un intento de resistencia ante las nuevas normas imperantes del relativismo del pasota.

David Navas

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