Este escrito lo dedico a los parroquianos de  la tertulia de El Marcelino. No pensamos igual en todo, pero nos escuchamos, ¡que no es poco!

Desde un ámbito social,  llamaré evolución al cambio gradual de una serie de procesos (materiales, filosóficos, psicológicos, etc.) que posibilitan a una sociedad y por tanto a todos sus miembros diseñar e iniciar cursos de acción hacia sus propios caminos y proyectos vitales. A esto lo llamare el objetivo vital

Este objetivo vital necesita para ser realizado de unas mínimas condiciones materiales pese a que su meta no es material sino motivacional. A saber, la posibilidad de culminar el deseo de vivir la vida acorde a los fines existenciales y de sentido que cada persona defina (formar una familia, tener hijos, crear una obra de arte, ser médico, ayudar a los demás, seguir el camino de una fe o una convicción, conocer el mundo, subir aquella montaña, aprender, etc.)

Este objetivo vital no implica que todos logren alcanzarlo, sino que tengan la posibilidad de intentarlo.

Este objetivo vital parte de la base de que la búsqueda de los fines propios no está reñida con los fines ajenos sino que puede incorporarlos y que de hecho normalmente lo hace.

Este objetivo último no implica una permanencia sino que se abre al cambio y a que, en cada búsqueda, su protagonista bien pueda verse influido por otros focos, opiniones y, de nuevo, con los fines de las personas con las que van interactuando y de las cuales nos enriquecemos como seres híper-sociales que somos.

Pero en este cruce de caminos aparecen conflictos. Dos personas que se enamoraron y fusionaron sus caminos vitales construyendo uno común, hoy deciden separarlos, tres personas optan por un mismo bien (una misma casa, un mismo puesto de trabajo, el amor de una sola persona,…), siento la necesidad de dejar mi trabajo pero mi familia se opone a ello y así, un largo etcétera de piedras en el camino. Los usos, las costumbres, la moral, la inteligencia, el lenguaje, las aptitudes y actitudes, etc. son herramientas y recursos con las que nos dotamos para allanar ese camino.

Todo curso de acción y método de resolución de conflictos es considerado aceptable a excepción de la violencia, no limitando la violencia a su aspecto físico sino definiéndola bajo un espectro amplio (agresión, engaño, robo, intimidación, etc.).Y en la resolución de estos conflictos se da como resultado que no todos los objetivos vitales se ven colmados. Esto no es lo mismo que negarles su posibilidad de ser iniciados.

Cuando los conflictos aparecen, no ya como un personalismo de dos o pocos individuos sino entre múltiples agentes o grupos, se hace necesario la política, entendida esta (aquí nos aburriríamos en dar variedad de definiciones) como una rama de la moral enfocada a sentar las bases y articular la resolución de los conflictos que surgen en la convivencia social.

Si esa política lleva a posiciones en que otros (ya sean estos otros pocos o la mayoría) adquieren la capacidad de impedir a un individuo concreto o a otra colectividad el iniciar ese camino de búsqueda y despliegue hacia sus objetivos vitales, o adquiere la capacidad de  imponer un determinado modelo a los demás, entonces no podremos considerar a esa sociedad en un estado de evolución sino en un estado de estancamiento o incluso en una involución.

Esa imposición del modelo se puede realizar a través de medidas duras como la represión en cuyo caso estaremos ante el totalitarismo, o a través de medidas blandas como las que se pueden dar en una “democracia”, donde bajo un afán que bien puede ser bienintencionado (…o no serlo), se traspasa la línea que va de la detección de normas básicas universales y recíprocas (regulación), al diseño planificado del objetivo vital de las personas (intervencionismo). En estas últimas el lenguaje y  el control del plano emocional son las principales herramientas usadas. Herramientas sutiles, lentas, no evidentes, simbólicas muchas veces, pero muy efectivas. Atendamos bien a la distinción:

Regulación: Sistema de normas limitadas, sencillas y bien conocidas por todos, cuidadosas en no limitar o en hacerlo lo menos posible la libre acción pacífica de las personas que derivan situaciones que permiten el despliegue de múltiples opciones vitales, que al colisionar con otras puedan verse cambiadas o incluso anuladas por medio de la aplicación de dichas normas.

Intervencionismo: Sistema de normas muy numerosas y complejas, poco conocidas por su elevado número y forma, que tienden a ordenar hasta el más mínimo comportamiento y espontaneidad de la acción de las personas y que incluso diseñan y ponen en marcha mecanismos de implantación de objetivos vitales concretos. No sólo pretende solucionar las colisiones sino evitarlas mediante una paulatina imposición de los caminos que aquellos que las diseñan, consideran válidos para los individuos.

En nuestra sociedad se traspasa constantemente esa línea con lo que pese a que hay elementos que permiten la evolución también los hay que apuntan hacia la involución. ¿El balance es ascendente o descendente? Que cada uno conteste a esa pregunta.

Veamos algunos ejemplos a vuelapluma:

Mi tía la del pueblo reabrió su antigua pensión y le calló una multa… ¿su pecado? no haberse leído la legislación vigente que impide abrir una pensión sin baño en las habitaciones aunque sus huéspedes tras ser advertidos, estén de acuerdo en que no los haya. Mi tía debía haberse informado de algunas de las más de 100.000 leyes y normativas que existen en nuestro país, una auténtica montaña normativa que nos sitúa necesariamente en una situación de indefensión. El objetivo vital de mi tía de reabrir su pensión se quedó en una pensión cerrada y una multa.

La deuda en España supera el 95% del PIB con lo que se ha quebrado el acuerdo intergeneracional lo que condicionará no sólo tus objetivos vitales sino lo que es más grave, los de tus hijos. Todos los meses “alguien” mete su mano en tu bolsillo para garantizarte una pensión que cada vez es más dudosa con lo que te han arrebatado tu responsabilidad de ahorrar por ti mismo y te ha enredado en un plausible y gigantesco timo piramidal (no hablo de garantizar una pensión a los que no hubiesen podido ahorrar).

¿No te gusta el modelo educativo x o el y, que se va, de forma centralizada y monolítica diseñando para la educación de tus hijos?, lo siento, son lentejas y la educación es fuente de decisiones vitales de suma importancia.

A puerta cerrada se está negociando, entre los estados una serie de acuerdos de “libre” comercios internacionales en los que la sociedad civil nada tiene que opinar (¡ni que conocer!), ¿crees que con esto, para bien o para mal, no están imponiéndote determinados estilos de vivir?

En Cataluña debido a la inmersión e imposición lingüística y afectiva en las aulas, se ha literalmente creado un determinado tono emocional de patriotismo separatista. No es que no estuviese ya ahí en cierto grado (lo cual es lícito por ser espontaneo), es que ha sido masivamente incrementado, inoculando un coctel emocional que construye sentimientos que a una determinada mayoría interesa.

¿Quieres montar una empresa? bien pero antes preocúpate de ver que no está dentro de cierta actividad en las que ciertos grupos organizados están en connivencia mafiosa con las élites políticas…porque por mucho que remes tu barco no avanzará con lo que tu objetivo vital (ser empresario) nace truncado casi de partida. Se subvenciona a todo tipo de entes políticos y económicos (no sólo sociales), obligándote a sufragar intereses que para nada son los tuyos y que nada tienen que ver con una justicia social o lo que es lo mismo, te imponen coactivamente que seas solidario en las causas que estiman oportunas y eso, amigo lector modifica también tu plano vital porque dejas de ser dueño de tus sentimientos (la solidaridad es eso, un sentimiento). Sólo nos queda relajarnos, dejar de pensar o pensar poco, callar la boquita y dejar que nos lleven a pastorear por los verdes prados de tener las necesidades materiales medio cubiertas (tenemos estufa, dos gatos y tele color…como decía la canción de Sabina).

Pero ser consciente de esta manipulación masiva es difícil porque estas formas de entender la política, ya estaba aquí cuando muchos de nosotros nacimos y ya se han preocupado de establecerlo como un sancta sanctórum en nuestros pensamientos. Para ello, los depositarios de la acción política sólo tienen que valerse de su legitimidad y con sutileza, gracias a su enorme capacidad de control sobre la acción de las personas, más pronto que tarde, su modelo quedará asentado para todos. Dado que son legitimados por los electores, dado que son los elegidos por la sociedad, su idea de bien común es automáticamente desplegada para ser impuesta a toda la sociedad.

Hay que revisar por tanto los mecanismos legitimadores que dan sustento al poder político. Estas han ido, afortunadamente, pasando de la mera fuerza bruta, a la legitimidad divina, de ahí a los derechos naturales, etc. hasta llegar a la legitimidad mediante las urnas…pero no es suficiente.

Los elementos legitimadores deben proseguir su evolución en aras no de una mera evolución de la política sino haciendo que esta sea medio para la evolución sostenida de la sociedad. No me basta un elemento legitimador si con este se permite, con demasiada facilidad y sin haber previamente ni intentando buscar otras vías imponer a minorías los modelos vitales de las mayorías.

¿Complicado?, desde luego, se trata de mirar la democracia y reconocerla imperfecta y buscar  fórmulas para implantarle riqueza. Caer en la cuenta de que la democracia no es meramente un sistema de elección colectivo preferencial sino que hay que sujetar esta capacidad con normas morales que estén por encima de un mero método de cómo se tomen las decisiones.

La política de hoy  se ha hecho hegemónica sobre otras formas de entender la política. La hegemonía que es el dominio de una categoría, no deja ver ni re-plantear otras vías que ya están ahí, pero que por decantación histórica han devenido en cuasi olvidadas. El hecho de que una hipótesis sea la vigente, no implica que no haya otras que la historia no haya tenido oportunidad aun de desplegar. La decantación histórica, al igual que la biológica sólo despliega ensayos, no soluciones últimas. No estamos ante el final de la historia, ya que no hay final. ¡Y de no creer que existan esas vías ocultas…nadie podrá negar la posibilidad de creación de nuevas ideas!

Durante y tras la caída del antiguo régimen, las distintas filosofías políticas que fueron surgiendo y que tienen más puntos en común de lo que muchos pueden creer, actuaban como contrapesos en ebullición, como distintos sistemas ideológicos que se matizaban constantemente los unos a los otros, precisamente porque no había una hegemonía.

En esa historia del pensamiento social y político, se han creado o puesto en valor múltiples conceptos y mecanismos. Pero ciertos conceptos han ido adquiriendo el peso enorme de llegar al punto de “devorar” las filosofías que las crearon y de eclipsar al resto de sus hermanos. El concepto capitalismo, como forma de organización económica y el concepto de estado, como forma de organización política han sido los dos conceptos que han logrado alcanzar esa predominancia cuasi absoluta que lo erige en hijos fratricidas de marcos filosóficos mucho más amplios. Pero estos dos conceptos han ido creciendo, transformándose de una manera en la que han olvidado muchas de sus raíces filosóficas y sociales. El capitalismo hoy, se ha deshecho de los conceptos del liberalismo clásico y del socialismo que le ponían freno y marcaban límites, el concepto de estado, se ha arrancado los preceptos de ciertas formas de individualismo pero también de varianzas del colectivismo que lo desviaban de su posición de preminencia frente a la sociedad civil.

Y además, resulta que esos dos hijos, se llevan de maravilla. Aunque de boquilla, se desprecian, en la práctica se alían y hacen mil travesuras. Los dos niños traviesos son ya uno solo niño mimado, un niño dios de hegemonía absoluta con dos caras. Cuando le conviene muestra una cara, la del poder político, cuando no, muestra la otra, la del poder económico. Cuando se muestran por separado, la una insulta a la otra y marcan distancias, pero en la intimidad las dos caras se miran y se ríen juntas.

CONCLUSIÓN FINAL:

Me viene al pelo la máxima moral “in dubio, pro libertate”, “en caso de duda, a favor de la libertad”, a la que añado, libertad para buscar ese camino de construcción del objetivo vital de cada uno, lo cual agregando voluntades conforma el objetivo vital de la sociedad y su evolución.

La evolución social necesita rearmarse con esencias renovadas de conceptos y sistemas políticos muy diversos y ricos, que han perdido u olvidados ciertos valores. No podemos renegarlos sino hacerlo sólo en ciertas esencias actuales. Hay que deconstruirlos y repensarlos constantemente para perfeccionar los mecanismos que legitiman su propio poder.

David Navas

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